Las aguas bajan tranquilas en el seno del primer equipo del Barça. No solo tranquilas, sino que podríamos de decir que hasta alegres. El cuadro de Flick se parece mucho al que nos maravilló la temporada pasada. Ha recuperado todos (o casi todos) los brotes verdes: la presión alta y armónica, la agresividad, la verticalidad, la precisión saliendo desde atrás. Algo que el equipo no dejó de hacer en el primer tramo del curso, pero sí que tenía desajustes que provocaron demasiadas fugas en todas las líneas.
Este Barça carbura y a Hansi le gusta bastante lo que está viendo. Lo vemos y oímos cuando habla en público. No suele esconderse el de Heidelberg. El pasado noviembre, que volvió a ser un 'shit november' como el de 2024, no le convencía lo que veía. Aunque no quiso ser injusto y puso a las bajas como uno de los principales motivos por los que el equipo no estaba a la altura de lo que mostró la pasada campaña. Sobre todo esas bajas de Raphinha y Pedri. También estuvo fuera por momentos Dani Olmo, Lewandowski. Demasiadas incidencias para que la maquinaria estuviera engrasada.
Desde el mes de diciembre, sobre todo gracias a la vuelta de una Raphinha determinante en la presión y en la agresividad arriba, las cosas comenzaron a invertirse. Y el cuadro barcelonista ha ido en línea ascendente hasta llegar a un punto cúlmen en el que Hansi no se esconde para afirmar de forma categórica que "de momento, todo va bien".
En el 'debe', el único 'pero' seguramente que en la actualidad sobrevuela la cabeza de Hansi lo reflejó en la rueda de prensa postpartido de Albacete: "Sabemos crear oportunidades, pero necesitamos aprovecharlas mejor. Somos conscientes de ello. Pero estoy contento con el equipo; estamos en semifinales. Quedamos entre los ocho primeros de la Champions League y lideramos la Liga. De momento, todo nos va bien, pero tenemos que mantener esta dinámica. Tenemos que perseverar. Somos el Barça y siempre queremos ganar".
Es algo que viene repitiendo en varias comparecencias públicas. Algo que fue especialmente manifiesto el otro día en Elche y que también fue bastante flagrante en Donosti. Ese día costó tres puntos la falta de puntería. En el Martínez Valero se pudo sacar adelante. Eso sí, los 6,5 'expected goals' fueron un récord desde que se tienen registros. Frente a la Real Sociedad estos goles esperados (cifra que sale del 'Big Data' y que enlace analiza los datos ofensivos) ascendieron a 3,6. Y contra el Albacete esta cifra se acercó a las tres dianas. 13 goles se deberían haber anotado en estos tres encuentros, mientras que solo se ejecutaron seis, menos de la mitad.
Es consciente Flick de que este apartado es vital de cara a acometer todos los objetivos que hay por delante. Y, sobre todo, en una competición con la competitividad y exigencia de la Champions. Si no tienes la mirilla afinada, te matan.
2026-02-04T18:29:04Z