Una de las figuras que ha logrado construir al Paris Saint-Germain campeón del triplete es Luis Campos, pues más allá de la importancia de Luis Enrique como entrenador o de futbolistas como Vitinha o Dembélé, el director deportivo de los franceses ha logrado crear un equipo prácticamente imparable.
Ahora, tras pasar por el club parisino, el Celta de Vigo y otros conjuntos, Luis Campos explica en una entrevista para 'Téléfoot' las claves para realizar su trabajo, así como el día en que conoció a Pedri González, el que para muchos es ahora el mejor centrocampista del mundo.
El trabajador del PSG comentó para el medio francés la época en la que todo funcionaba distinto entre los ojeadores, así como cuando observó en primera persona a Pedri, antes de su llegada al Barça: "Hace unos años, fui a ver jugar a Pedri. Era la segunda vez que lo veía; ya lo seguía cuando jugaba con Las Palmas. Era un partido de la selección española sub-17. Éramos seis ojeadores en la banda viéndolo. Después de los partidos, solíamos salir a cenar juntos, charlando y compartiendo nuestras ideas e impresiones. Hoy en día, eso es imposible. Si vas a un Mundial Sub-17, ya no hay cinco ojeadores, ¡sino mil! Llenan una grada entera ellos solos".
Para Campos, el ejemplo que expone "demuestra la importancia que ha adquirido el ojeador en el mundo del fútbol", pues el 'ojeo' que él conocía "era diferente al de hoy". De hecho, enumera algunas dificultades para realizar el trabajo que han desaparecido con el paso del tiempo: "No teníamos vídeo ni todas las herramientas. Ahora ocurren cosas extraordinarias. Teníamos que confiar en nuestro instinto, en nuestra experiencia. Teníamos que descifrar y comprender la personalidad del jugador".
Sobre alguna de las claves para ojear futbolistas, sorprende al afirmar que "el calentamiento da indicios importantes sobre su carácter, su concentración y su aplicación", así como cuenta que "observarlos jugar un partido también nos permite recopilar mucha información: su lenguaje corporal, cómo se mueven en el campo, cómo juegan con los demás". "Lo más difícil al ojear es poder proyectar lo que vemos en el campo, tenemos que preguntarnos si un jugador que observamos en una situación específica se adaptará a nuestro contexto y esto requiere no solo experiencia, sino también sensibilidad", detalla sobre su trabajo.
El portugués concluye con un claro ejemplo: "Cuando voy a un partido con mis hermanos, a veces les pregunto quién creen que es el mejor jugador en el campo. Me lo señalan y suelen acertar mucho. Pero entender quién es el mejor jugador en el campo para mi equipo no es lo mismo. Necesitas conocer muy bien a tu equipo y a tu club".
2026-02-04T18:29:03Z