El Barça tenía el pase de las semifinales de la Copa del Rey Mapfre a tocar. El Albacete, a la heroica, trataba de sumar otro partido épico cargándose al otro grande del fútbol español en el estadio Carlos Belmonte. El técnico del conjunto manchego, Alberto González, había metido ya todos los recursos ofensivos que le quedaban en el banquillo, incluido el héroe del partido ante el Madrid, Jefté. Pese al dominio del Barça, y que los de Flick volvieron a disponer un sinfín de oportunidades para sentenciar antes el partido, el Alba tuvo una oportunidad para forzar la prórroga.
Corría el minuto 87 y Gerard Martín se convirtió en el salvador del Barça. El lateral azulgrana evitó que el conjunto azulgrana tuviera que irse a la prórroga en el Carlos Belmonte porque, con 1-2 tras el gol de Javi Moreno encajado en el minuto 87, el local Gámez tuvo una clara ocasión para marcar el 2-2. Le llegó un balón desde la banda izquierda y superó a Joan Garcia con una buena definición de vaselina, pero Gerard Martín, bajo palos, interceptó el balón con su cabeza tras un gran salto y despejó el balón.
Justo en esa acción, cuando el defensa azulgrana evitaba la prórroga, se vio cómo el árbitro del partido, el andaluz Munuera Montero, tuvo una reacción instintiva en la que levantó los brazos.
Ese gesto se ha hecho viral en las redes sociales porque se ha interpretado que la reacción del árbitro obedecería a que se lamenta por el fallo del Albacete.
Tras el partido, Munuera Montero firmó autógrafos a su salida del Carlos Belmonte entre algunos aficionados que reclamaron su presencia.