El Gobierno alemán consideró el miércoles que boicotear la Copa Mundial de Fútbol en Estados Unidos "no es la forma adecuada" de expresar su desacuerdo con la política de Donald Trump, tras no haber descartado esta posibilidad en el momento de las tensiones sobre Groenlandia.
"Los enfrentamientos políticos deben librarse en el terreno político y el deporte debe seguir siendo deporte", declaró Steffen Meyer, portavoz del Gobierno alemán, en rueda de prensa.
Berlín "no apoya" esta opción porque "el deporte no debe ser instrumentalizado", coincidió la ministra de Deportes, Christiane Schenderlein, en declaraciones al periódico Süddeutsche Zeitung, subrayando que el Mundial (del 11 de junio al 19 de julio) también se celebra en Canadá y México.
Cuádruple campeona del mundo, la última vez en 2014, la selección alemana no se ha perdido ningún Mundial desde la inmediata posguerra (1950).
En enero, en el momento álgido de las tensiones entre Europa y Washington provocadas por la voluntad manifestada por Donald Trump de anexionar Groenlandia e imponer aranceles adicionales a los países europeos que se opusieran, Schenderlein no descartó esta posibilidad.
"El Gobierno federal respeta la autonomía del deporte" y la participación de la Mannschaft es "competencia exclusiva de las federaciones deportivas, y no del mundo político", respondió entonces a la AFP.
Iniciadas en el contexto de las tensiones en torno a Groenlandia, las llamadas al boicot del Mundial están ahora motivadas por la política antiinmigración del Gobierno estadounidense y los métodos de la policía de inmigración en Minneapolis.
La muerte de dos manifestantes, asesinados por agentes federales, ha provocado una gran conmoción en el país y en todo el mundo, lo que también ha suscitado una ola de inquietud sobre las condiciones de seguridad de los millones de aficionados que se esperan este verano en Estados Unidos.
A finales de enero, Sepp Blatter, expresidente de la Federación Internacional de Fútbol (FIFA), se hizo eco del llamamiento de un famoso abogado suizo anticorrupción para "evitar Estados Unidos" este verano.
Según la revista alemana Spiegel del miércoles, varios eurodiputados de izquierda han escrito a la Federación Europea (UEFA) para pedirle que examine posibles sanciones, incluido el boicot, debido a las "medidas políticas" y la "retórica" observadas recientemente por parte estadounidense.
El lunes, el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó su oposición general a los boicots, que, en su opinión, "solo contribuyen a aumentar el odio".